domingo, noviembre 26, 2006

Bajito al oido


Bajito y al oido

ahora que parece buen momento, que descanses en silencio
acostada en la cama, ahora que por fin
ya se ha calmado, el latido acelerado
de tu larga jornada, deja que me acerque

para hablarte al oido

del tiempo que he perdido
aqui de pie hoy



ESTO ES PARA VOS:

comprende antes
que mirarte no es bastante
o quiza para mis ojos si lo es
pero hay otras partes
de mi alma y de mi cuerpo
que me piden estar cerca de ti
incluso algunas dentro
pero te hablare de eso
mas tarde cuando acabes la cancion




no quisiera que supiera, nadie mas que tu
las cosas que te digo, bajito y al oido.......


De S. Dalma

Soneto deja vù


Al parecer volvía a repetirse
esa extraña costumbre de quererte
de dormir en tu cuerpo y de tenerte
en mis brazos que quieren redimirse

No quisiera pensar que he de perderte
por ese torpe hábito de irse
de quedarse callados sin decirse
lo que mi corazón te grita al verte

Yo era un hombre y tu una mujer, de tierra
y en tus surcos echó raíces mi alma
naciendo brotes que nos dieron tierra

Tu una mujer, una llanura en mi alma
y yo aquél hombre que besó esa tierra
y hoy vuelve a amarte compartiendo su alma.
De A. Charpentier

La treceava revelación ( Se me cayó la autoestima ), (Me lo pedía el corazón)

Soy el premio menor,
la equivocación manifiesta,
el príncipe pálido,
la pizza fría de tu pijama party,

Soy el pelotazo en contra,
el problema mismo,
el garrón engangrenado,
el último orejón del tarro sin dulce
la resaca.

Soy el separado, el disgregado, el descosido, el descamado,
el pozo vacante,
la pesadilla hueca,
la regla confirmada,
el metáforo pinchado,

el deprimente, el depresor, el deprimido de pomelo.

Soy de Ferro verdolaga, soy poeta, ave negra, manosanta.
Soy la peor de todas...., el peor de todos,
la peoranza.

Pero aproveche Ud. señora,
cómpreme un número por favor,
me queda el 13 y me gana,
aproveche, ya que el día en que la palabra y el corazón tengan valor,
los poetas naceremos pingüinos,
y nadie, pero nadie, ama a esos bichos.

De A. Charpentier

jueves, noviembre 23, 2006

La Paloma de Alberti

Se equivocó la paloma
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur
creyó que el trigo era agua,
se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche, la mañana,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que las estrellas, rocío
que la calor, la nevada,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa
que tu corazón, su casa,
se equivocaba,
se equivocaba
.

Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.
De la Paloma de Alberti
Los cuatro versos son para vos

Lo que hace una mujer

Yo he visto en la noche oscura

Llover sobre mi cabeza

Los rayos de lumbre pura

De la divina belleza.

Alas nacer vi en los hombros

De las mujeres hermosas:

Y salir de los escombros

Volando las mariposas.

He visto vivir a un hombre

Con el puñal al costado,

Sin decir jamás el nombre

De aquella que lo ha matado.

Rápida, como un reflejo,

Dos veces vi el alma, dos:

Cuando murió el pobre viejo,

Cuando ella me dijo adiós.

Penas

¡Penas! ¿quién osa decir
Que tengo yo penas? Luego,
Después del rayo, y del fuego,
Tendré tiempo de sufrir.
Yo sé de un pesar profundo
Entre las penas sin nombres:
¡La esclavitud de los hombres
Es la gran pena del mundo!
Versos sencillos de Marti,
lo escuché por primera vez en voz
del Coro de Pina del Ebro, por el 98

domingo, noviembre 05, 2006

Una extraña

Te miro sin querer
algo te sucede
pareces triste
no sé

Me animo, volteo
ojos vidriosos;
una lágrima
que desciende
hasta tus labios

Me quedo sin palabras
volteo para no mirar,
en el reflejo de la ventana
tus ojos me llaman.

Volteo.

Qué te pasa?
- Nada -
Me besas con tanto dolor,
despacio, en los labios...
Te llevas mi aliento
- Nada -
Y te vas

Entonces, presurosa
pasa otra extraña,
una que no duerme a mi lado;
esgrime una lágrima
que no es la última.

Parece, hoy es el día
de las lágrimas.........

De los apuntes de Mauri

miércoles, noviembre 01, 2006

Todo se transforma

Tu beso se hizo calor, luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino que bebió tu boca roja.

Tu boca roja en la mía, la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia, el amor que me darías,
transformado, volvería un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da,
nada es más simple, no hay otra norma:
nada se pierde, todo se transforma.

El vino que pagué yo, con aquel euro italiano
que había estado en un vagón antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino, y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora, junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor que hoy yo te devolvería......

Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da,
nada es más simple, no hay otra norma:
nada se pierde, todo se transforma.

De "Todo se Transforma" Drexler