martes, agosto 19, 2008

Para mi, tu imagen

Tu imagen es borrosa
los meses vuelven difusas tus líneas

Difílmente recuerdo tu rostro
si acaso dibujo tu boca
de la primera vez que te besé ahí

Cómo eres ahora?
tu piel,
el perfume de tu piel sigue intacto?
tus labios?
tus manos?
y tus pies?

Tu imagen me viene de lejos
y es muy poco lo que recuerdo

Vaya motivo para descubrirte,
otra vez..



De aquella vez en que te volví a ver..


Tu imagen


Tu imagen me llegó
a las seis menos diez
y no pude dormir
ni un instante después.
Te confundías con mis sábanas,
te me enredabas en la sien.

Lucías tan real
que casi fui feliz.
Pero a las seis y diez
me comprendí sin ti.
Eran mis solitarias sábanas
y una habitual mañana gris.

Y tú eras mi viento, mas no a favor.
Eras mi barca en el pedregal,
eras mi puerta sin tirador,
eras mi beso buscando hogar.

Y tú eras un parto de antigüedad,
maña de un diablo despertador.
Eras espuma de soledad,
carne con llagas de desamor.

Y así fuiste la otra mitad
de amanecer
que no alumbró jamás.


Disco "Descartes", 1996, corte #2
Silvio Rodríguez

Entre el espanto y la ternura

Entre le espanto y la ternura
transcurre todo.
Un hombre sabio con la moldura,
la mano, el codo.

Entre el espanto y la ternura
crece la hiedra.
En sano juicio con la locura,
la flor, la piedra.

Entre el espanto y la ternura
la vida canta.
Una tonada clara y oscura,
profana y santa.

Entre el espanto y la ternura
corre la suerte,
con el abajo y con la altura,
con vida y muerte,
con vida y muerte.

Entre el espanto y la ternura
ayer y hoy día.
Manzanas verdes y las maduras
hay todavía, hay todavía,
hay todavía.

Entre el espanto y la ternura
hora temprana,
trabaja el hombre
entre locura
para mañana, para mañana.


Disco "Oh Melancolía", 1998, corte #6

Estimado



Esa palabra que usamos como formalismo para dirigirnos a los ajenos en las misivas.

Pero que fría, indiferente, desabrida, cobarde suena

suena cuando viene de alguien que uno quiere

Nos deja claro que somos todo lo contrario...

Nostalgias



Nostalgio, Nostalgias y cómo empluma que alguien más nostalgie




Mi versión personalizada de la frasde de M. Benedetti.

De Fontanarrosa

Donde pasé dejé mi huella, después pavimentaron.

El drama de Narciso no fue su vanidad, fue no haber aprendido a nadar de chico.

El ocio es la madre de todos los vicios. Pero es una madre y hay que respetarla.

Te regalaría las estrellas, pero te has empecinado en un par de zapatos

El Ciego, al lavarse la cara se reconoce.


Se aprende más en la derrota que en la victoria, pero... prefiero esa ignorancia.

Si tropiezas dos veces con la misma piedra... Sácala de allí.

Tu eres signo de tierra. Yo de agua. Hicimos barro.

No quieres pagarme por inepto. Pretendes que, además de inepto, sea pobre.