miércoles, septiembre 17, 2008

Eternal Sunshine


207
How happy is the blameless vestal's lot!
208 The world forgetting, by the world forgot.
209 Eternal sunshine of the spotless mind!
210 Each pray'r accepted, and each wish resign'd;




De: Alexander Pope, en "Eloisa to Abelard"
El poema completo en: http://rpo.library.utoronto.ca/poem/1630.html

La Bailarina

La bailarina ahora está danzando
la danza del perder cuanto tenía.
Deja caer todo lo que ella había,
padres y hermanos, huertos y campiñas,
el rumor de su río, los caminos,
el cuento de su hogar, su propio rostro
y su nombre, y los juegos de su infancia
como quien deja todo lo que tuvo
caer de cuello, de seno y de alma.

En el filo del día y el solsticio
baila riendo su cabal despojo.
Lo que avientan sus brazos es el mundo
que ama y detesta, que sonríe y mata,
la tierra puesta a vendimia de sangre
la noche de los hartos que no duermen
y la dentera del que no ha posada.

Sin nombre, raza ni credo, desnuda
de todo y de sí misma, da su entrega,
hermosa y pura, de pies voladores.
Sacudida como árbol y en el centro
de la tornada, vuelta testimonio.

No está danzando el vuelo de albatroses
salpicados de sal y juegos de olas;
tampoco el alzamiento y la derrota
de los cañaverales fustigados.
Tampoco el viento agitador de velas,
ni la sonrisa de las altas hierbas.

El nombre no le den de su bautismo.
Se soltò de su casta y de su carne
sumiò la canturía de su sangre
y la balada de su adolescencia.

Sin saberlo le echamos nuestras vidas
como una roja veste envenenada
y baila así mordida de serpientes
que alácritas y libres la repechan,
y la dejan caer en estandarte
vencido o en guirnalda hecha pedazos.

Sonámbula, mudada en lo que odia,
sigue danzando sin saberse ajena
sus muecas aventando y recogiendo
jadeadora de nuestro jadeo,
cortando el aire que no la refresca
única y torbellino, vil y pura.

Somos nosotros su jadeado pecho,
su palidez exangüe, el loco grito
tirado hacia el poniente y el levante
la roja calentura de sus venas,
el olvido del Dios de sus infancias.

De: Gabriela Mistral

lunes, septiembre 15, 2008

Canción de Lejos


Me voy amor

si soy motivo para el olvido
decime adios, decímelo
que la paloma de tu pañuelo
me diga no, me diga adios.
Me dices no.
Pero tus ojos se van conmigo
por donde voy, huellita soy,
que va y que vuelve como dos veces
del rio a mí, del cielo a vos.
Qué sencillo modo
tuvo el cariño entre vos y yo
no era tan solo un pañuelo
adonde el cielo
se me olvido , se te olvidó
se te olvidó.
Humito azul
que sube y sube desde la leña
quemándome
como la luna que con su ausencia
me suelen ver, quemándome.

Ausente soy

como paloma herida en un ala
penando estoy, me suelen ver
a medio vuelo de tu pañuelo
buscandoté, buscandoté.

Qué sencillo modo...


De: César Isella

viernes, septiembre 12, 2008

8 y 10



Abro la puerta del edificio

unos tacos se acercan
volteo

me mira
la miro

hago un gesto para que pase
ella sale

voltea
mira fijo a mis ojos
sonrie
sonrio

se aleja

Sonreimos porque nunca estaremos juntos
nunca nos veremos
no tomaremos un café
ni preguntaremos por el otro.

Nos gustamos, lo sabemos
desde cuando ella tenía 8 y yo 10
pero no será
al menos, en está vida, no.




Qué linda estás, toda un caramelo
que bueno verte después de tanto tiempo....
tu mirada quedará por siempre, ya ha pasado antes..


domingo, septiembre 07, 2008

Gracias

Heyy Ximena por tu comentario
simplemente, GRACIASS

GRACIAS, muy chéveres tus palabras..

espero te siga gustando lo que se pone por aquí..

martes, agosto 19, 2008

Para mi, tu imagen

Tu imagen es borrosa
los meses vuelven difusas tus líneas

Difílmente recuerdo tu rostro
si acaso dibujo tu boca
de la primera vez que te besé ahí

Cómo eres ahora?
tu piel,
el perfume de tu piel sigue intacto?
tus labios?
tus manos?
y tus pies?

Tu imagen me viene de lejos
y es muy poco lo que recuerdo

Vaya motivo para descubrirte,
otra vez..



De aquella vez en que te volví a ver..


Tu imagen


Tu imagen me llegó
a las seis menos diez
y no pude dormir
ni un instante después.
Te confundías con mis sábanas,
te me enredabas en la sien.

Lucías tan real
que casi fui feliz.
Pero a las seis y diez
me comprendí sin ti.
Eran mis solitarias sábanas
y una habitual mañana gris.

Y tú eras mi viento, mas no a favor.
Eras mi barca en el pedregal,
eras mi puerta sin tirador,
eras mi beso buscando hogar.

Y tú eras un parto de antigüedad,
maña de un diablo despertador.
Eras espuma de soledad,
carne con llagas de desamor.

Y así fuiste la otra mitad
de amanecer
que no alumbró jamás.


Disco "Descartes", 1996, corte #2
Silvio Rodríguez

Entre el espanto y la ternura

Entre le espanto y la ternura
transcurre todo.
Un hombre sabio con la moldura,
la mano, el codo.

Entre el espanto y la ternura
crece la hiedra.
En sano juicio con la locura,
la flor, la piedra.

Entre el espanto y la ternura
la vida canta.
Una tonada clara y oscura,
profana y santa.

Entre el espanto y la ternura
corre la suerte,
con el abajo y con la altura,
con vida y muerte,
con vida y muerte.

Entre el espanto y la ternura
ayer y hoy día.
Manzanas verdes y las maduras
hay todavía, hay todavía,
hay todavía.

Entre el espanto y la ternura
hora temprana,
trabaja el hombre
entre locura
para mañana, para mañana.


Disco "Oh Melancolía", 1998, corte #6

Estimado



Esa palabra que usamos como formalismo para dirigirnos a los ajenos en las misivas.

Pero que fría, indiferente, desabrida, cobarde suena

suena cuando viene de alguien que uno quiere

Nos deja claro que somos todo lo contrario...

Nostalgias



Nostalgio, Nostalgias y cómo empluma que alguien más nostalgie




Mi versión personalizada de la frasde de M. Benedetti.