No serían cartas de amor si no fueran Ridículas.
En mis tiempos también escribí cartas de amor,
Como las demás, Ridículas.
Cuando hay amor, las cartas de amor
Tienen que ser Ridículas.
Y es que, en fin, Sólo las criaturas que no han escrito jamás
Cartas de amor
Son las que son Ridículas.
La verdad es que hoy
Mis recuerdos de aquellas cartas de amor
Son los que son Ridículos
(todas las palabras esdrújulas, como los sentimientos esdrújulos, son naturalmente ridículas.)
De F. Pessoa
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